Propósitos de año nuevo, ¡a por el 2017!

propósitos de año nuevo

Después de un 2016 para mí un poco regulero… ¡llegó el 2017! ¿17, ya? ¡Madre mía! En fin, a lo que voy, tenemos aquí un nuevo año, 365 páginas en blanco por escribir y llenar de sueños, ilusión y mil y una aventuras, 365 oportunidades para ser felices y conseguir lo que queramos y nos propongamos.

Como cada año por estas fechas he cogido mi libreta de propósitos y cosas que hacer y la he llenado con todos mis retos que quiero conseguir este 2017. Propósitos que seguramente no acabaré cumpliendo, pero que me ayudan a reflexionar sobre en qué posición me encuentro, cómo ha sido este último año, si soy feliz, si puedo serlo más…, a reflexionar sobre lo que estoy haciendo, cómo lo estoy haciendo y sobre lo que quiero hacer. Pensar en estos propósitos de año nuevo es un ejercicio que me ayuda a organizarme y que me llena de fuerza, energía y buen rollo para encarar otro año y dar un pasito más para llegar a conseguir mis sueños.

Seguramente mis propósitos de año nuevo no se diferenciarán mucho de los del resto de personas: que si llevar una vida más saludable, que si trabajar de manera más eficiente, que si aprovechar más los días, que si hacer más actividades con mi pareja y con mis amigos…, y así una larga lista de propósitos. Así que como no iba a ser muy original y para no aburriros con mi lista, comparto con vosotros la lista de buenos propósitos de año nuevo por excelencia, la lista de una mujer con la que muchas nos hemos identificado en algún momento de nuestras vidas. Sí, hablo de la divertida Bridget Jones. Ahí va:

Buenos propósitos de año nuevo

No:

  • Beber más de catorce copas a la semana.
  • Fumar.
  • Gastar dinero en: máquinas para hacer pasta, máquinas para hacer helados, u otros aparatos culinarios que nunca utilizaré; libros de autores ilegibles para colocar presuntuosamente en las estanterías; ropa interior exótica, ya que, al no tener novio, carece de sentido.
  • Pasear por la casa como una zarrapastrosa, sino imaginar que otros me están mirando.
  • Gastar más de lo que gano.
  • Permitir que la bandeja de entrada del correo electrónico esté incontroladamente saturada.
  • Enamorarme de: alcohólicos, adictos al trabajo, fóbicos al compromiso, tipos con novias o esposas, misóginos, megalómanos, chovinistas, sexistas, gorrones emocionales, pervertidos.
  • Enfadarme con mamá, con Una Alconbury o con Perpetua.
  • Disgustarme con los hombres, sino ser, en cambio, la amable y distante reina de hielo.
  • Enamorarme de hombres, pero establecer, en cambio, relaciones basadas en una madura evaluación del carácter.
  • Criticar a todo el mundo a sus espaldas, sino ser positiva con todos.
  • Obsesionarme con David Cleaver, ya que es patético estar enamorada del jefe, como si fuese Miss Moneypenny o algo así.
  • Enfurruñarme por no tener novio, sino desarrollar una elegancia interior y un sentido de la autoridad de mí misma, como si fuera una mujer de peso, o completa incluso sin novio, como mejor manera de conseguir uno.

Sí:

  • Dejar de fumar. Beber menos de catorce copas a la semana.
  • Reducir la circunferencia de mis muslos 7,5 cm (3,75 cm cada uno), con una dieta anticelulítica.
  • Purgar el piso de los trastos inútiles acumulados.
  • Dar toda la ropa que no he llevado desde hace dos años o más a los necesitados.
  • Mejorar mi carrera y encontrar un nuevo empleo con futuro.
  • Ahorrar dinero. Empezar quizás un plan de jubilación.
  • Tener más confianza en mí misma.
  • Ser más autoritaria.
  • Hacer mejor uso del tiempo.
  • No salir todas las noches, sino quedarme en casa y leer libros y escuchar música clásica.
  • Dar una parte de mis ganancias a la beneficencia.
  • Ser más amable y ayudar más a los demás.
  • Comer más legumbres.
  • Levantarme por las mañanas en cuanto me despierte.
  • Ir al gimnasio tres veces por semana, y no solo para comprar un bocadillo.
  • Colocar las fotografías en álbumes de fotos.
  • Grabar una serie de casetes de “mçusica ambiental”, para tener a mano toda mi música favorita/romántica/bailable/sensual/feminista, etc., montadas de tal manera que no suenen al estilo de un disc-jockey empapado de alcohol y rodeado de cintas tiradas por todas partes.
  • Establecer una relación positiva con un adulto responsable.
  • Aprender a programar el vídeo.

Y así, con Bridget Jones y con muchos propósitos y deseos por cumplir, empiezo este 2017.

¡Feliz año nuevo!

P.D.: La foto del principio es de mi agenda Charuca, que me tiene enamoradísima 🙂