Conversaciones con mi abuela Pabla

Mi abuela Pabla tiene 87 años y, como todos, se está haciendo mayor. Siempre ha sido una mujer muy trabajadora y activa, no ha parado quieta ni un segundo de su vida. Pero ahora se da cuenta de que poco a poco se va apagando y que no puede hacer las mismas cosas que hacía años atrás, que cada vez depende más de sus hijos y que, como dice ella, “no vale ni un duro”. Ella no sabe que eso no es cierto, pero ella se ve así, y por eso se aferra a las fuerzas que aún le quedan para seguir dando guerra y ayudar en lo que pueda, ya sea en casa, en el pueblo o en la tienda, en su tienda.

Mi abuela Pabla habla, habla mucho. A la que te descuidas ya te está contando una de sus historias. Además, tiene la habilidad de enlazarlas unas con otras y sin que te des cuenta no sabes cómo empezó la conversación y ya te está hablando de la tía no sé quien y el tío no sé cual que tú ni conoces, pero te da igual. A mi me gusta escucharla y dejar que vuelva por un rato a aquellos años en que era joven y vivía en el pueblo, y iban al campo a trabajar, porque no te puedes imaginar lo que trabajaban en aquella época, y eran felices con el abuelo, que se querían mucho, y él hasta le había escrito cartas y algún que otro poema de amor, no te vayas a pensar. Y la tía no sé quien y el tío no sé cual… eran de su cuadrilla de amigos y se querían mucho todos y por eso nos tenemos que querer mucho con sus nietos, que son de nuestra cuadrilla de amigos ahora, y porque además somos familia, en el pueblo todos somos familia.

Y así pasan los minutos. Con un poco de suerte, hasta llego a escuchar alguna travesura que hacían, y ella se ríe mientras la cuenta. A menudo también llora, y empiezo a sospechar que yo soy una llorona porque la abuela Pabla también lo es un poco. Pero la mayoría son lágrimas de felicidad mientras recuerda lo feliz que ha sido y lo mucho que ha querido. Y lo mucho que nos quiere, porque nos quiere más que a nada en esta vida. Como nosotros a ella.

mi abuela

*Aprovecho este post para recordar el reportaje de fotos que les hice a mis abuelas Pabla y Antonia. Podéis verlo aquí.